LA TRADICIÓN VÉDICA - parte 1:
En la Tradición Hindú las Escrituras primarias se denominan Vedas, y se conocen como sruti. Todas las demás Escrituras basadas en los Vedas que fueron desarrolladas posteriormente por los rishis (“videntes” de la antigüedad), entre las que se incluyen los purânas y las epopeyas, son secundarias y se denominan smrti. El Veda se llama así porque es la fuente del conocimiento que no puede ser obtenido por los instrumentos convencionales de conocimiento a disposición de los seres humanos. El Veda es una fuente independiente de conocimiento, y se conoce como sruti porque “ha sido escuchado” por los rishis en sus meditaciones. Los rishis no recogieron los Vedas por ningún método regular, sino directamente por medio de su extraordinaria mente sâttvika. No inventaron el Veda, sino que sólo lo recibieron. Se cree que el Veda se origina en el propio Señor (Bhagavân). Por lo tanto, puede afirmarse que Bhagavân nos ha hecho llegar el Veda a través de los rishis. Al haber sido transmitidos por Bhagavân, los mantras que constituyen el Veda están ya presentes en la Creación, aunque nosotros, con nuestras mentes ordinarias, no seremos centros de recepción, pero aquellos ancestros rishis que habían practicado austeridades (tapas) extraordinarias pudieron recibir los mantra del Veda. Es a esta enseñanza védica que fue escuchada por los rishis a la que se llama sruti. Sruti significa “sabiduría escuchada”. En un momento posterior a los rishis, los mantras del Veda llegaron sólo a través del karna paramparâ o cadena de transmisión oral. Karna paramparâ significa que el Veda nunca fue escrito o impreso. Por esta razón es por lo que no tenemos Escrituras sánscritas de ello. Se utilizaron escrituras de otras lenguas, no habiendo entonces escrituras originales propiamente sánscritas. El Veda fue transmitido oralmente a los discípulos, y ellos, a su vez, lo enseñaron oralmente. Así pues, como nos llega en forma de karna paramparâ, se llama sruti.
El Veda comprende un conjunto literario muy vasto y con el tiempo se ha perdido mucho de ello; sólo conservamos una parte. Se dice que el Sâma-Veda tenía mil ramas, de las cuales sólo dos están disponibles a día de hoy. Del mismo modo, en el Yajur-Veda había un total de mil ciento ochenta ramas, de las cuales ni siquiera cien están disponibles ahora. Los mantras del Veda se clasifican, a grandes rasgos, en cuatro: Rig-Veda, Yajur-Veda, Sâma-Veda y Atharvana-Veda. En el Rig-Veda, los mantras tienen forma poética. El Yajur-Veda está escrito en prosa. Los mantras del Sâma-Veda tienen forma musical. En el Atharvana-Veda, la mayoría de los mantras son dados por el rishi llamado Atharva. El nombre Atharva se introduce en el primer mantra de la Mundaka Upanishad.
Estos cuatro Vedas se clasifican a grandes rasgos en dos secciones: Veda-pûrva y Veda-anta, o parte inicial y final, respectivamente. La sección denominada Veda-pûrva nos habla de las variedades de karma. Los karmas son ritos que se han de llevar a cabo, de aquí que esta sección se denomine “sección del karma” o “sección de la acción” (Karma khanda). Por el contrario, la sección Veda-anta no se centra en la acción sino en el conocimiento. Mientras que la sección Veda-pûrva describe los beneficios derivados de los actos rituales, la sección Veda-anta se centra en los beneficios derivados de la adquisición del conocimiento. De aquí que la sección Veda-anta se denomine “sección jñâna” o “sección de conocimiento” (Jñâna khanda). No obstante, en los cuatro Vedas se pueden encontrar partes dedicadas a las acciones rituales y partes dedicadas al conocimiento. El Veda espera que todo seguidor comience con la sección karma ―o forma de vida religiosa― y continúe con la sección jñâna que se ocupa de la vida espiritual. Uno debe comenzar con una vida religiosa y de ahí pasar a la vida espiritual. Sin la vida religiosa la espiritualidad no funcionará, y sin espiritualidad la vida religiosa será incompleta. Por lo tanto, el seguidor del Veda debe seguir una vida religiosa y pasar a la espiritualidad.