EL SUFRIMIENTO
1. Aquel que no habla con la verdad está
sembrando en su corazón las semillas del
dolor, al igual que aquel que habiendo hecho
algo malo dice “yo no lo hice”. Ambos, en el
futuro, sufrirán por tales actos.
2. Hay muchos que portan
orgullosamente la túnica amarilla del monje,
pero tienen mala disposición en sus mentes y
Personas semejantes padecerán en el futuro
los resultados de tales actos.
3. Sería mejor tragar una bola de hierro
candente, la cual te consumiría como una
inmensa llamarada, que ser una persona
inmoral y carente de autocontrol que se
alimenta con las ofrendas dadas por la gente.
4. El hombre que corteja a la mujer ajena
sufre cuatro clases de desgracias: aumentará
su impureza, su serenidad se verá alterada,
será reprobado y entrará en un estado de
continuo sufrimiento.
5. Además de ello el destino le deparará
un largo dolor. Pequeño es el placer de una
mujer y un hombre atemorizados. Por otra
parte, un Rey justo le impondrá un severo
castigo. Por lo tanto, no se debe frecuentar la
mujer ajena.
6. Así como la hierba kusha, si es
tomada del modo incorrecto, puede producir
dolorosas heridas en la mano, de la misma
manera, la vida del monje, si es mal
practicada, con una mente impura, produce
resultados dolorosos y pocos beneficios.
7. Cuando se pierde la oportunidad de
realizar la acción correcta, cuando se
adquieren malos hábitos, cuando se lleva una
vida de falsa espiritualidad, entonces, los
frutos que se recogerán serán amargos y
causantes de dolor.
8. Si debes cumplir con un deber, hazlo en
forma enérgica y con buena disposición,
porque la pereza traerá consigo inquietud y
dolor.
9. Es preferible no actuar, antes que
realizar una mala acción, porque ésta trae
consigo tormentos en este mundo y en el
mundo del más allá. Siempre se debe elegir
hacer una buena acción, de la cual jamás
dimana el pesar.
10. Como si fueses una ciudad
fronteriza, custodiada tanto interior como
exteriormente, así debes cuidar de ti mismo.
No dejes pasar la oportunidad de escuchar
estas enseñanzas. Aquellos que, estando
desatentos, no oyen esta sabiduría traerán
para sí mares de pesar.
11. Aquellos que se avergüenzan de lo
que no deben, y no sienten vergüenza ante lo
vergonzoso, toman por un mal camino, y se
sumergen en oscuros abismos.
12. Quienes sienten temor frente a
aquello que no debe ser temido, y no temen
a lo que en verdad es digno de temor, ellos
se han encaminado por la senda errada que
conduce al sufrimiento.
13. Los que imaginan faltas donde no las
hay y no ven el error donde éste habita, se
desvían del camino de la pureza y
descienden a los estados más bajos de la
existencia.
14. Pero, quien reconoce el mal cuando
éste se presenta ante él, y también distingue
lo bueno cuando se halla en su presencia,
alguien semejante se encamina hacia los
estados de bienaventuranza.
EL DHAMAPADA
Aquí finaliza el
Vigesimosegundo Capítulo titulado:
El sufrimiento